Saber atar es importante, te saca del apuro en cualquier situación que lo requiera con su consiguiente satisfacción pero, tan importante como atar es saber desatar, ambas cosas forman parte de la técnica del ligado sin ser las únicas que la  conforman, otra tan importante como las dos anteriores es el material que utilizamos para ello.

En el adiestramiento de nuestros canes sucede lo mismo, el saber aplicar la técnica, saber “deshacerla”, corregir el resultado no deseado, que no es poco de por sí, se hace ya misión imposible si no dispones del material adecuado y de calidad.

Con la capacidad de hacer y algo de creatividad, ¿quién no ha elaborado ciertos materiales caseros para conseguir un pretendido y concreto adiestramiento?, esto incluso nos ha funcionado con cierta precisión, pero a la postre lo hemos  desechado al “cajón desastre” al llegar a nuestras manos material de adiestramiento profesional que al tocarlo, al palparlo, hemos visto sin duda alguna que éste nos ofrece las garantías de funcionalidad que se precisan para que no sucedan fallos de ejecución en el trabajo, y que “para más inri” estos fallos siempre suceden en el momento más inoportuno e importante, un collar que suelta a destiempo, un elástico que se rompe y !!zas en toda la boca¡¡ esto nos genera en el can  condicionamientos no deseados o vicios que te toca limpiar, en fin, ¡¡trabajo extra!!.

Como sabemos en los entrenamientos los fallos suceden y se corrigen, para ello y en la exigencia que esto requiere, hemos de rematar, de finalizar la jugada, es decir, hemos de atar con firmeza para garantizar la carga y a la vez ser capaces se desatar con rapidez y facilidad en el momento preciso, para ello debemos de contar con un buen material que garantice el éxito en nuestro trabajo, inequívocamente, Material Profesional.

 

 

Salvador López Flores

Jefe unidad canina CDOC